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Una larga mesa de reuniones delante de una ventana con vistas a una ciudad.
Foto: Dane Deaner / Unsplash

Cinco usos que no son comunicaciones reguladas

En cada uno de ellos eres tú quien habla, de trabajo, de un modo que tu entidad no exige archivar. Si tu entidad sí lo exige, manda el canal regulado y lo que dice esta página no se aplica.

Tus propias notas tras una reunión con un cliente

Noventa minutos con un cliente dan para tres páginas de notas que se escriben a las once de la noche, mal y de memoria. Dictarlas en el taxi, con la reunión todavía fresca, deja un registro mejor en una quinta parte del tiempo.

Tu propia voz, sobre la reunión, cuando ya ha terminado. No una grabación del cliente.

En la app: graba, transcribe en el dispositivo y después resume en puntos clave y tareas, también en local. Pega el resultado en el CRM que tu entidad usa de verdad.

La preparación con el equipo de la operación

La sesión interna en la que se discute una operación de principio a fin es justo el material que tiene que quedarse dentro de la muralla china. También es larga, densa y llena de cifras que dos días después nadie recuerda bien.

En la app: guarda una vez la voz de cada compañero para que la transcripción llegue con nombres, y borra la grabación en cuanto tengas el texto. Si el audio tiene que desaparecer por sí solo, usa la privacidad avanzada: lo borra en cuanto existe el texto, pero entonces la transcripción llega sin los nombres de los hablantes.

Análisis y llamadas con expertos sin relación con órdenes

Conversaciones con especialistas, visitas a instalaciones, reuniones con equipos directivos. Ricas, detalladas y mucho mejor en un texto en el que puedas buscar que en seis páginas de abreviaturas.

Revisa tu propia política: en algunas entidades, las llamadas con redes de expertos se graban y se supervisan de forma centralizada, y en ese caso la respuesta es ese canal, no Just Transcribe.

En la app: transcribe en local y busca en todo el texto de lo que has grabado, para que una cifra de una llamada de hace tres meses aparezca en segundos.

De viaje, y el problema del avión

Gran parte del trabajo de una operación se hace en aviones y en coches entre reuniones, que es justo donde las herramientas en la nube dejan de funcionar y donde menos te interesa un archivo subiéndose por la red de un aeropuerto.

En la app: todo funciona sin conexión. CarPlay inicia una grabación desde la pantalla del coche, y el Apple Watch lo hace sin que tengas que sacar el teléfono.

Actas de consejos y comités antes del anuncio

El acta de una reunión cuyo contenido todavía no es público, levantada por alguien que se supone que también está participando. Una transcripción con los nombres de los hablantes convierte eso en un trabajo de edición, no en un examen de memoria.

En la app: transcribe separando las voces, luego edita, cambia el nombre de los hablantes y exporta a PDF o a texto con marcas de tiempo para el archivo del secretario del consejo.

Lo confidencial lo marca una política interna. La información privilegiada, la ley

Casi toda la confidencialidad de empresa es cuestión de contratos y de bochorno. La información privilegiada es otra cosa: viene con listas de iniciados, procedimientos de wall-crossing, el deber de mantener el círculo reducido y responsabilidad personal si se filtra. Se supone que el círculo es una lista de personas con nombre y apellidos, y esas listas no tienen una columna para el proveedor que guarda el audio.

La misma lógica vale para la situación patrimonial de un cliente de banca privada, para una reestructuración que todavía no se ha anunciado y para cualquier cosa que se hable antes de la apertura del mercado.

Lo que subir el audio añade al círculo

Una empresa, sus empleados con acceso a los sistemas de producción, sus subencargados, su sistema de copias de seguridad y sus plazos de conservación. Nadie de esa lista ha pasado por un wall-crossing, nadie ha firmado tu acuerdo de confidencialidad y nadie figura en la lista de iniciados que lleva tu equipo de cumplimiento normativo.

Las sanciones por mensajería en canales no autorizados que empezaron en 2021 han costado a los bancos miles de millones en conjunto, y castigaban un fallo mucho menos exótico que este: empleados que usaban una herramienta cómoda que quedaba fuera de los sistemas supervisados de su entidad.

Lo que cambia con Just Transcribe

Nada sale del teléfono, así que ninguna empresa entra en el círculo y no existe ningún archivo que alguien pueda descubrir en los sistemas de un tercero. La app no tiene cuenta, ni analíticas, ni servidor detrás: su etiqueta de privacidad del App Store dice «Datos no recopilados».

Para la versión más delicada, la privacidad avanzada graba una sola vez, borra el audio en cuanto existe la transcripción y, cuando sales, no deja nada de la sesión.

Con una salvedad que importa más que todas las demás: no pasar por el servidor de un proveedor tampoco te sitúa dentro del entorno supervisado de tu entidad. Son dos problemas distintos, y las secciones siguientes los mantienen separados.

Por qué Just Transcribe

Para la mitad no regulada de la jornada, el argumento es corto.

  • Nadie entra en el círculo. Ni proveedor, ni subencargado, ni nadie ajeno a tu lista de iniciados tiene una copia de nada.
  • Sin cuenta ni identidad en la nube. Nada que pueda sufrir una brecha, nada en lo que iniciar sesión desde otro dispositivo, ninguna credencial que renovar.
  • Privacidad avanzada. El audio se borra en cuanto existe la transcripción, y la sesión desaparece al salir de la pantalla.
  • Funciona en aviones y en sótanos. Funcionar sin conexión es lo normal, así que la nota se escribe cuando termina la reunión, no cuando vuelve la cobertura.
  • Nombres de los hablantes con perfiles de voz locales. Una llamada interna de cinco personas se convierte en un documento en el que consta quién dijo qué, y no en la transcripción de nadie en particular.
  • Resúmenes locales. Puntos clave y tareas generados en el dispositivo, sin enviar la transcripción a ninguna otra parte.
  • Un único pago de EUR 9,99. Sin licencias, sin homologación de proveedores y sin un cuestionario de seguridad anual por una app para tomar notas.
No se sube nada, así que en la lista de iniciados no tiene que figurar nadie más que quienes estaban en la sala. Eso resuelve la confidencialidad y no dice absolutamente nada de la obligación de grabar y conservar. Son obligaciones distintas, y las dos secciones siguientes las mantienen separadas.

La línea que no debes cruzar

Esta es la sección que importa. Dos obligaciones tiran en direcciones opuestas, y una app que es buena para una es mala para la otra.

Solo a título orientativo. Decide tu departamento de cumplimiento normativo, y su respuesta es la que cuenta.
Confidencialidad e información privilegiadaAyuda. Menos partes, ninguna copia en un proveedor, ninguna subida. Esta es la obligación para la que sirve esta app.
Grabación y conservación de comunicaciones reguladasNo ayuda: la entorpece activamente. Normas como la de MiFID II, que obliga a grabar las comunicaciones relacionadas con órdenes, y las de la SEC y FINRA sobre libros y registros exigen un registro archivado, supervisado y recuperable. Un archivo en un solo teléfono no es nada de eso.
Comunicaciones por canales no autorizadosPeligro. La oleada de sanciones que empezó en 2021 iba exactamente contra este patrón: empleados que usan una herramienta personal cómoda fuera del sistema supervisado. No dejes que una grabadora sin conexión se convierta en tu problema de canales no autorizados.
Listas de iniciados y wall-crossingAyuda. No hay ningún tercero que añadir, ni ninguna duda sobre si el personal de un proveedor está dentro de la muralla china.
RGPD, para los datos personales de clientesAyuda. En este paso los datos no pasan a ningún encargado del tratamiento, así que no hace falta contrato del artículo 28 del RGPD ni hay transferencia internacional que evaluar.
Conservación y legal holdNo lo cubre. No hay política de conservación, ni mecanismo de legal hold, ni borrado centralizado. Si algo debe conservarse o quedar bajo legal hold, su sitio es un sistema que lo haga.

En resumen: úsala para tus propias notas y para la preparación. Nunca la uses en lugar de un canal que tu entidad está obligada a grabar.

La regla que debes poner por escrito antes de usarla
Todo lo que mi entidad está obligada a grabar y archivar pasa por el canal de la entidad. Esta app es para mis propias notas, mis propios dictados y la preparación interna. Si no tengo claro de qué lado cae algo, cae del lado regulado.

Imprímela, dile a tu equipo de cumplimiento que usas la app y no te la saltes. Las sanciones por canales no autorizados nunca tuvieron que ver con herramientas exóticas. Tenían que ver con herramientas cómodas.

Ponerla en marcha sin crear un problema de cumplimiento

Cuatro pasos, y en una entidad regulada el primero no es opcional.

  1. Consulta a tu equipo de cumplimiento antes de usarla para cualquier cosa de trabajo. Enséñales qué es: una grabadora local sin servidor y sin cuenta. Lo que les importa es para qué conversaciones piensas usarla, y la respuesta correcta es: para las no reguladas.
  2. Pon la línea por escrito y no te salgas de ella. Las órdenes de clientes, las instrucciones de compraventa y todo lo que la política de tu entidad diga que hay que grabar van por el canal de la entidad. Las notas, la preparación y tus propios dictados pueden quedarse aquí. Si dudas de qué lado está algo, está del lado regulado.
  3. Descarga un modelo una vez, en la red de la oficina. A partir de ahí funciona sin conexión para siempre, también en aviones y en salas de reuniones apantalladas.
  4. Decide la vía de exportación y borra según un calendario. La transcripción va al sistema de la entidad y la grabación se borra. La app es una libreta de camino al registro, no el registro.

Los controles del dispositivo importan aquí más que en casi cualquier otra profesión, porque es probable que tu entidad ya los exija: dispositivo gestionado, código del dispositivo, cifrado, borrado remoto y lo que diga tu política de MDM sobre qué apps pueden guardar información de la entidad.

Dónde Just Transcribe es, rotundamente, la herramienta equivocada

En finanzas, las limitaciones no son simples incomodidades. Dos de ellas marcan la diferencia entre una herramienta útil y un expediente sancionador.

  • No es un archivo ni un sistema de cumplimiento normativo. Sin reglas de conservación, sin supervisión, sin inmutabilidad, sin e-discovery, sin legal hold. No puede cumplir una obligación de grabar y conservar, y no debe usarse nunca como si pudiera hacerlo.
  • No sustituye a una línea grabada. Si la política de tu entidad o las normas del regulador obligan a grabar una conversación, usa el canal de la entidad. Una app sin conexión es justo el patrón de canal no autorizado que ya se ha sancionado.
  • Sin integración con supervisión ni monitorización. Nada llega a la monitorización de comunicaciones de tu entidad, porque nada sale del dispositivo.
  • Sin acceso para equipos. El equipo de una operación no puede compartir transcripciones a través de la app. No hay sincronización, ni carpeta compartida, ni cuenta.
  • Sin recuperación. Sin servidor no hay copia de seguridad por nuestra parte. Un teléfono perdido sin copia de seguridad del dispositivo es una transcripción perdida.
  • Sin versión para Windows. Funciona en iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y Android, y la app para Mac necesita macOS 26 o posterior.

Dentro de esos límites es útil. Fuera de ellos es un error grave, y que la app sea privada no la convierte en una herramienta autorizada.

Respuestas sin rodeos

¿Puedo usarla en lugar de la línea grabada de mi entidad?

No. Si una conversación está sujeta a una obligación de grabación, ya venga de MiFID II, de las normas de la SEC y FINRA sobre libros y registros o de la propia política de tu entidad, tiene que pasar por el canal supervisado que la archiva y permite recuperarla. Una app sin conexión en un teléfono personal es la definición misma de comunicación por un canal no autorizado, y ese patrón ha acarreado multas muy cuantiosas. Úsala para las notas, nunca para la conversación regulada.

¿La aprobará mi equipo de cumplimiento?

Pregúntaselo a ellos, no a mí, y pregúntalo antes de usarla. El argumento es breve: sin servidor, sin cuenta, la etiqueta de privacidad del App Store dice «Datos no recopilados», y el uso previsto son tus propias notas y la preparación, no las comunicaciones con clientes. Casi todas las objeciones a las herramientas para tomar notas tienen que ver con adónde van los datos, y Just Transcribe las responde en una frase.

¿Pueden exigirme una transcripción que solo está en mi teléfono?

Sí. Un documento que tienes es un documento que tienes, esté donde esté. Guardarlo en local cambia quién más tiene una copia, no si existe ni si podría quedar sujeto a un legal hold o a un requerimiento. Si acaso, es un motivo para ser disciplinado y borrar lo que ya no necesitas.

¿Entiende el vocabulario financiero?

Razonablemente, con un modelo de los grandes. Los modelos de voz generalistas manejan bien el lenguaje corriente de los negocios, y tienen problemas con los tickers, los nombres de empresa poco habituales y las series de cifras dichas deprisa. Revisa a ojo cada cifra antes de que vaya a ninguna parte, y usa buscar y reemplazar para los nombres en los que se equivoque siempre.

¿Y las reuniones en las que se graba al cliente?

Esa es otra pregunta, y en su mayor parte no es técnica. Las normas sobre consentimiento cambian de un país a otro, tu entidad puede prohibirlo sin más, y en algunos contextos la propia grabación pasa a ser un registro regulado. El uso que no plantea dudas es tu propio dictado después, en el que no hay más voz que la tuya.

Siguiente paso

El primer uso realista es el taxi después de una reunión con un cliente, dictando la nota que, si no, escribirías mal a las once de la noche. Pruébala antes en modo avión, para poder decirle a tu equipo de cumplimiento que has comprobado tú mismo que funciona sin conexión, en vez de haberlo leído en una web.

O antes: Cómo funciona la privacidad avanzada · La ficha técnica completa (en inglés)

Lo escribe el desarrollador, y no es asesoramiento de cumplimiento normativo. Desarrollo Just Transcribe. Lo que defiendo aquí es su uso en el gran volumen de trabajo que es confidencial pero no constituye una comunicación regulada. Si tu entidad está obligada a grabar y archivar una conversación, esta app es la herramienta equivocada, y usarla en lugar del canal regulado sería un error grave.

Escrito el 26 de septiembre de 2026 y actualizado el 3 de octubre de 2026 para Just Transcribe 1.36. Cifras y fuentes en la ficha técnica (en inglés).